
Una semana después de mi vuelta a "casa", me siento bien, algo cansada, pero contenta porque estoy trabajando con niños y jóvenes que es lo que me gusta.
Vuelvo a recorrer los largos pasillos de la escuela hogar, vuelvo a escuchar el "Buenos Días Señor" por la mañana, pero está vez lo pongo yo para despertar a los niños, vuelvo a probar el rico arroz con leche que hacen las cocineras, vuelvo a estar con algunos de los pequeños que estaban conmigo hace unos años, ya no son tan pequeños.
Sí, vuelvo a la que una vez fue mi casa, donde más que amistades, tuve a hermanos y hermanas, pero esta vez estoy en frente, al otro lado. Antes aprendia, ahora enseño, intento transmitir lo mejor de mí, mis valores, siempre desde el cariño, y cada vez que tengo que regañar a uno, me pongo en su lugar y me duele más que a él, pero bueno, siempre tiene que haber algo malo en la profesión.
Esta semana he tenido sólo cuatro en el estudio, pero la semana que viene tendré a diez cada día. La hora que más me gusta es de 17:00 a 18:00, es la hora de recreo, los grandes se van y se quedan los más pequeños, en edad y en estatura, pero saben más que muchos grandes. Esas charlas con ellos, y esas rondas de chistes son lo mejor del día. Cuando me buscan, me esperan, me llaman, y se ponen alrededor de mí.
Más adelante les daré deporte a los mayores, seré su entrenadora de fútbol, llevan dos años quedando segundos en los juegos de Armilla, este año seremos campeones, o se intentará.
En la hora de la cena, me acuerdo de cuando estaba yo allí sentada, los trapicheos, los intercambios, que recuerdos, esta vez soy yo la que vigilo, siempre a mi manera, jeje!
La hora temida es la de irse a dormir, los chavales a las 22:00 están en la cama, con ganas de chachara y risas, lo normal a esas horas y a esa edad. Parezco un disco rayado poniendo orden y pidiendo silencio, pues no me gusta castigarlos de pie, cambiarlos de cuarto, ponerles copias etc. Se que me costará, pero haré que ellos solitos sean los que se callen, sin castigos, sin regaños.
Pues bueno esta ha sido mi semana, con mis compañeras de profesión muy bien, aunque tampoco he tenido mucho tiempo con ellas, pero poco a poco, porque tan sólo llevo una semanilla en el ajo, así que despacito y buena letra.
Un beso muy grande.