9 may. 2012

CUANDO MENOS TE LO ESPERAS


Después de un tiempo logré superar uno de los amores de mi vida, pero que por circunstancias ajenas a mi, no pudo ser, cuantas veces me habré preguntado el porque, si lo teníamos todo, nos entendíamos, tenemos confianza mutua, apenas hemos discutido estando juntos, pero yo le pedía algo que él no estaba dispuesto a darme, quizás tenía miedo a dejarse llevar, a enamorarse de verdad, o a perder su tan preciada libertad.

Lo que está claro es que lo nuestro tenía un principio y un final, hemos pasado muy buenos momentos juntos, y los seguimos pasando, espero conservar su amistad, aunque nunca fuimos amigos, las últimas veces que estuve a su lado rechazaba cualquier muestra de cariño que me regalaba, y en mi mente pensaba que ya era demasiado tarde, pues cuando el fuego no se aviva se termina apagando.

Tras un desengaño amoroso de este tipo, las personas rechazan el amor, piensan que es tontería enamorarse, que nunca sale bien, que a lo mejor alguien hizo zumo con su media naranja, y esta fase también la pase yo. Pasando de todo y de todos, haciendo como que nada ni nadie me importaba lo más mínimo, que mi corazón era de hierro y nadie volvería a entrar en él.

En esta fase de rebeldía y despecho he conocido a varios chicos, uno de ellos volvió a despertar en mi el deseo, el instinto, hasta ahora sólo había tenido ojos para ese amor que no pudo ser, muchas veces he pensado en él, en como sería un encuentro meramente carnal, la tentación es un arma muy poderosa. Pero, siempre hay un pero, después de eso que, cada uno tiene su vida, y entre nosotros hay una buena amistad, ese encuentro puede afectarla, hay veces que es mejor no correr ese riesgo si la persona de verdad te importa, porque tíos para un rato nunca faltan, pero un buen amigo es más difícil de encontrar.

Y luego te conocí a ti, al principio no me llamaste mucho la atención, un chaval normal, simpático, guapo, con el que podía tener una conversación, que ya es mucho hoy en día. Después de dos semanas de conocerte, me has demostrado muchas cosas, eres un encanto, me haces sonreír, olvidarme de todo lo demás, y lo más importante has hecho que vuelva a creer en que dos personas se pueden enamorar de verdad, en que eso puede ser lo más bonito de este mundo, y que todo lo demás es secundario. Ahora sólo me importa seguir conociéndote cada día, en pensar todo lo que haremos juntos, y dejar que todo vaya surgiendo poco a poco, pues hoy gracias a ti se que todo es posible y el día que menos te lo esperas te cambia la vida.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

que bonico!!!!!! ohhhhhhh eso está muy bien cuando hay sentimiento mutuo, pero cuando solo uno es el que quiere, solo queda el olvido... por cierto, sé donde está mi media naranja!! la han exprimido! jajaja me ha encantado eso!

Nidia Magna dijo...

Gracias! por tu comentario, hay amores que siempre quedan en nuestros corazones y otros que es mejor dejar en el olvido, en cuanto a la naranja piensa que se plantan más naranjos cada día sólo hay que esperar que la fruta crezca y madure. Un besazo